Sony ha enviado un mensaje directo a sus usuarios de PS4, invitándolos a actualizar a una PS5 para subirse al tren generacional de consolas. Esto es lo que pasa.

La longevidad de la PlayStation 4 (PS4) sigue sorprendiendo en la industria de los videojuegos. A pesar de que la PlayStation 5 (PS5) lleva más de cinco años en el mercado, una proporción significativa de la base de usuarios activos de Sony permanece en la consola de generación anterior. Datos oficiales de Sony indican que, hasta mediados de 2025, aproximadamente la mitad de los usuarios mensuales activos en PlayStation Network correspondían a la PS4, con cifras cercanas a los 49 millones en cada plataforma. Aunque en marzo de 2025 la PS5 superó por primera vez a la PS4 en usuarios activos mensuales, la persistencia de la base en PS4 revela una transición más lenta de lo esperado.
Esta situación ha llevado a Sony a implementar una estrategia directa de migración. En enero de 2026, la compañía comenzó a enviar mensajes oficiales a través del sistema de la PS4, invitando explícitamente a los usuarios a actualizar a PS5. El mensaje destaca títulos destacados de 2025, como Clair Obscur: Expedition 33, ARC Raiders y Ghost of Yotei, junto con lanzamientos muy esperados de 2026, tales como SAROS, 007 First Light y Nioh 3. Concluye afirmando que “ahora es el momento perfecto para actualizar a una consola PS5”, e incluye un código QR que dirige a ofertas y detalles de compra en el sitio oficial de PlayStation.
La resistencia económica y la estabilidad de la PS4
Uno de los principales motivos para que tantos usuarios permanezcan en PS4 es el factor económico. El precio de la PS5, que oscila entre 500 y 600 dólares según el modelo, representa una inversión considerable en un contexto de inflación persistente.
La PS4, con más de 117 millones de unidades vendidas históricamente, ofrece una biblioteca madura y estable que incluye éxitos como God of War, Devil May Cry 5 y una amplia gama de títulos multiplataforma. Muchos jugadores no perciben una necesidad urgente de actualizar, especialmente para experiencias casuales o juegos que no demandan gráficos de última generación.
Compatibilidad retroactiva: Un doble filo para Sony
La PS5 incorpora una excelente retrocompatibilidad con la mayoría de los juegos de PS4, lo que reduce la presión para migrar. Los usuarios pueden continuar disfrutando de su catálogo existente en una consola nueva sin perder progreso.
Sin embargo, esta ventaja también frena la adopción completa de PS5, ya que elimina la urgencia de actualizar para acceder a contenido exclusivo. Sony busca contrarrestar esta dinámica destacando en sus mensajes los títulos que solo están disponibles en PS5 o que se benefician significativamente de su hardware superior.
El mensaje directo: Una estrategia de transición acelerada
El envío de mensajes personalizados representa un cambio notable en la comunicación de Sony. En lugar de campañas publicitarias generales, la compañía opta por un enfoque directo en la consola PS4, recordando a los usuarios los beneficios de la actualización.
Esta táctica se alinea con la intención de extender el ciclo de vida de la PS5, especialmente ante rumores de un lanzamiento retrasado de la PS6 más allá de 2028. Al promover ofertas y juegos exclusivos, Sony busca capturar a los jugadores que aún dudan, impulsando ventas de hardware y mayor gasto en contenido digital.
Implicaciones para el ecosistema PlayStation
La persistencia de la base en PS4 complica la estrategia de Sony a largo plazo. Con el anuncio de que a partir de 2026 se reducirán funciones legacy de PSN para nuevos títulos y se limitará la oferta de juegos de PS4 en PlayStation Plus, la compañía acelera la obsolescencia programada de la consola.
Esta medida busca concentrar recursos en PS5, donde el gasto promedio por usuario es mayor, pero también genera debate sobre la preservación de hardware anterior y el acceso equitativo a nuevos lanzamientos.
El futuro: ¿Éxito o desafío para la migración?
El mensaje de Sony refleja una transición inevitable hacia la generación actual, pero también evidencia la solidez de la PS4 como plataforma. Aunque la PS5 ya lidera en usuarios activos, la mitad de la base que permaneció en PS4 durante años demuestra que la lealtad y la practicidad pueden superar las innovaciones técnicas. Para Sony, esta campaña representa una oportunidad clave para maximizar su ecosistema antes de la próxima generación, incentivando actualizaciones que beneficien tanto a los jugadores como a la compañía mediante mayor engagement y revenue.
En conclusión, la invitación directa a actualizar no es solo una promoción, sino una respuesta estratégica a una realidad persistente: la PS4 sigue siendo relevante. Sony apuesta por convencer a los rezagados de que el momento de dar el salto es ahora, antes de que las exclusividades y las limitaciones técnicas hagan la decisión inevitable.












